La mejor selección de frases celebres de Descartes las encontrarás aquí en imágenes y texto.

También tienes un resumen de su vida, biografía, curiosidades, vídeos, libros y películas.

En continua actualización para ofrecerte más y mejor.  

Te dejo con las frases celebres en imágenes tras los datos del autor…

…mapa con sus lugares, las frases también en texto, vídeos y curiosidades, libros, películas etc

¿QUIEN FUE RENÉ DESCARTES?

Descartes es considerado el padre de la geometría y también el padre de la filosofía moderna.

Matemático y físico nacido en Francia pioneros de la conocida como revolución científica.

Nombre de Nacimiento:

René Descartes

Fecha de Nacimiento:

El El 31 de Marzo de 1596

Fecha de Fallecimiento:

El 11 de febrero de 1650 (a los 53 años de edad)

Lugar de Nacimiento:

En La Haye en Touraine, Francia

Lugar de Fallecimiento:

En Estocolmo, Suecia

AQUÍ ESTÁN SELECCIONADAS

LAS MEJORES FRASES

DE RENÉ DESCARTES:

ACCEDE A SU BIOGRAFÍA:

En construcción al estilo saber frases. Mientras te dejo un par de ejemplo como Copernico o Teresa de Calcuta.

Mientras tanto te dejo con la biografía de la wikipedia:

Durante la Edad Moderna era también conocido por su nombre latino Renatus Cartesius. Descartes nació el 31 de marzo de 1596 en la Turena, en La Haye en Touraine, hoy en día llamada Descartes en su honor, después de que su madre abandonara la ciudad de Rennes, donde se había declarado una epidemia de peste bubónica. Pertenecía a una familia de baja nobleza; su padre fue Joachim Descartes, consejero en el Parlamento de Bretaña. Era el tercero de los descendientes del matrimonio entre Joachim Descartes, parlamentario de Rennes, y Jeanne Brochard, por lo que, por vía materna, era nieto del alcalde de Nantes.

Infancia y adolescencia Después de la temprana desaparición de su madre, Jeanne Brochard, a pocos meses después de su nacimiento, quedó al cuidado y crianza de su abuela, su padre y su nodriza. Fue criado por la atención de una nodriza, a quien permanecerá ligado toda su vida, en casa de su abuela materna. Su madre muere el 13 de mayo de 1597, a los trece meses siguientes de haber alumbrado a René y pocos días, luego del nacimiento de un niño que no sobrevive. Con once años entra en el Collège Henri IV de La Flèche, un centro de enseñanza jesuita en el que impartía clase el padre François Fournet —doctor en filosofía por la Universidad de Douai12 — y el padre Jean François —que le enseñará matemáticas durante un año— en el que permanecerá hasta 1614.13 Estaba eximido de acudir a clase por la mañana debido a su débil salud14 y era muy valorado por los educadores a causa de sus precoces dotes intelectuales.15 Aprendió física y filosofía escolástica, y mostró un notable interés por las matemáticas; no obstante, no cesará de repetir en su Discurso del método que en su opinión este sistema educativo no era bueno para un adecuado desarrollo de la razón. De este periodo no conservamos más que una carta de dudosa autenticidad —puede ser de uno de sus hermanos— que en teoría Descartes escribió a su abuela.

Educación: La educación que recibió en La Flèche hasta los dieciséis años de edad (1604-1612) le proporcionó, durante los cinco primeros años de cursos, una sólida introducción a la cultura clásica, habiendo aprendido latín y griego en la lectura de autores como Cicerón, Horacio y Virgilio, por un lado, y Homero, Píndaro y Platón, por el otro. El resto de la enseñanza estaba basada principalmente en textos filosóficos de Aristóteles (Órganon, Metafísica, Ética a Nicómaco), acompañados por comentarios de jesuitas (Suárez, Fonseca, Toledo, quizá Vitoria) y otros autores españoles (Cayetano). Conviene destacar que Aristóteles era entonces el autor de referencia para el estudio, tanto de la física, como de la biología. El plan de estudios incluía también una introducción a las matemáticas (Clavius), tanto puras como aplicadas: astronomía, música, arquitectura. Siguiendo una extendida práctica medieval y clásica, en esta escuela los estudiantes se ejercitaban constantemente en la discusión (Cfr. Gaukroger, quien toma en cuenta la Ratio studiorum: el plan de estudios que aplicaban las instituciones jesuíticas).

Juventud:

Registro de graduación de Descartes en el Collège Royal Henry-Le-Grand, La Flèche, 1616. A los 18 años de edad, Descartes ingresó en la Universidad de Poitiers para estudiar derecho y medicina. Para 1616 cuenta con los grados de bachiller y licenciado en Derecho. A los veintidós años parte hacia los Países Bajos, donde observa los preparativos del ejército de Mauricio de Nassau para la inminente Guerra de los Treinta Años. En 1618, y 1619 reside en Holanda. Allí conocerá a un joven científico, Isaac Beeckman, con quien durante varios años mantiene una intensa y estrecha amistad. Para él escribe pequeños trabajos de física, como «Sobre la presión del agua en un vaso» y «Sobre la caída de una piedra en el vacío», así como un compendio de música. En 1619 se enrola en las filas del duque Maximiliano de Baviera. Acuartelado cerca de Baviera durante el invierno de 1619, pasa su tiempo en una habitación calentada por una estufa, donde tiene tres sueños sucesivos que interpreta como un mensaje del Cielo para consagrarse a su misión de investigador. De esa época posiblemente data su concepción de una matemática universal y su invento de la geometría analítica. Renuncia a la vida militar en 1619. Abandona Holanda, vive una temporada en Dinamarca y luego en Alemania, asistiendo a la coronación del emperador Fernando en Frankfurt. Viaja por Alemania y regresa a Francia en 1622, estancia que aprovecha para vender sus posesiones y así asegurarse una vida independiente. Pasa una temporada en Italia (1623-1625), donde sigue de cerca el itinerario que décadas antes había hecho Michel de Montaigne.

Etapa investigadora: En noviembre de 161816 conoció en Breda a Isaac Beeckman, quien intentaba desarrollar una teoría física corpuscularista, muy basada en conceptos matemáticos. El contacto con Beeckman estimuló en gran medida el interés de Descartes por la matemática y la física. Pese a los constantes viajes que realizó en esta época, Descartes no dejó de formarse y en 1620 conoció en Ulm al entonces famoso maestro calculista alemán Johann Faulhaber. Él mismo refiere que, inspirado por una serie de sueños, en esta época vislumbró la posibilidad de desarrollar una «ciencia maravillosa».17 El hecho es que, probablemente estimulado por estos contactos, Descartes descubre el teorema denominado de Euler sobre los poliedros. A pesar de discurrir sobre los temas anteriores, Descartes no publicó entonces ninguno de estos resultados. Durante su estancia más larga en París, Descartes reafirma relaciones que había establecido a partir de 1622 con otros intelectuales, como Marin Mersenne y Guez de Balzac, así como con un círculo conocido como «Los libertinos». En esta época sus amigos propagan su reputación, hasta el punto de que su casa se convirtió entonces en un punto de reunión para quienes gustaban intercambiar ideas y discutir. Con todo ello su vida parece haber sido algo agitada, pues en 1628 libra un duelo, tras el cual comentó que «no he hallado una mujer cuya belleza pueda compararse a la de la verdad». El año siguiente, con la intención de dedicarse por completo al estudio, se traslada definitivamente a los Países Bajos, donde llevaría una vida modesta y tranquila, aunque cambiando de residencia constantemente para mantener oculto su paradero. Descartes permanece allí hasta 1649, viajando sin embargo en una ocasión a Dinamarca y en tres a Francia. La preferencia de Descartes por Holanda parece haber sido bastante acertada, pues mientras en Francia muchas cosas podrían distraerlo y había escasa tolerancia, las ciudades holandesas estaban en paz, florecían gracias al comercio y grupos de burgueses potenciaban las ciencias fundándose la academia de Ámsterdam en 1632. Entre tanto, el centro de Europa se desgarraba en la Guerra de los Treinta Años, que terminaría en 1648.

Fallecimiento:

En septiembre de 1649, la reina Cristina de Suecia llamó a Descartes a Estocolmo. Allí murió de una neumonía el 11 de febrero de 1650, a los 53 años de edad. Actualmente se pone en duda si la causa de su muerte fue la neumonía. En 1980, el historiador y médico alemán Eike Pies halló en la Universidad de Leiden una carta secreta del médico de la corte que atendió a Descartes, el holandés Johan Van Wullen, en la que describía al detalle su agonía. Curiosamente, los síntomas presentados —náuseas, vómitos, escalofríos— no eran propios de una neumonía. Tras consultar a varios patólogos, Pies concluyó en su libro El homicidio de Descartes, documentos, indicios, pruebas, que la muerte se debía a envenenamiento por arsénico. La carta secreta fue enviada a un antepasado del escritor, el holandés Willem Pies. En el año de 1676 se exhumaron los restos de Descartes; colocados en un ataúd de cobre se trasladaron a París para ser sepultados en la iglesia de Sainte-Geneviève-du-Mont. Movidos nuevamente durante el transcurso de la Revolución francesa, los restos fueron colocados en el Panthéon, la basílica dedicada a los grandes hombres de la nación francesa. Nuevamente, en 1819, los restos de René Descartes cambiaron de sitio de reposo y fueron llevados esta vez a la Abadía de Saint-Germain-des-Prés, donde se encuentran en la actualidad, a excepción de su cráneo que se conserva en el Museo del Hombre en París. En 1935 se llamó, en su honor, «Descartes» a un cráter lunar.18 Su ciudad natal también fue bautizada como “Descartes”.

 

LOS LUGARES PRINCIPALES EN LA VIDA DE DESCARTES:

Aqui encontraras marcados en el Google Maps las localizaciones mas importantes en la vida del autor, como su lugar de nacimiento, donde vivió o creo sus mejores obras, donde murió y muchas otras más. Navega por el mapa y selecciona los Iconos para saber la ubicación.

Estocolmo, Suecia: Lugar de fallecimiento.

Descartes, Francia: Lugar de nacimiento , anteriomente llamada La Haye

ESTO NO TERMINA AQUÍ….

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LAS MEJORES FRASES CÉLEBRES DE RENÉ TAMBIÉN EN TEXTO:

  • ¡Mi único deseo es conocer el mundo y las comedias que en él se representan!
  • ¿De dónde vienen entonces mis errores? Provienen del único hecho de que, puesto que la voluntad es mucho más amplia en su alcance y brújula que la comprensión, no la restrinjo dentro de los mismos límites, sino que la extiendo también a las cosas que no entiendo: y como la voluntad es indiferente a ellos, fácilmente cae en el error y el pecado, y elige el mal para el bien, o el falso para el verdadero.
  • A excepción de nuestros propios pensamientos, no hay nada absolutamente en nuestro poder.
  • Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre.
  • Apenas hay algo dicho por uno cuyo opuesto no sea afirmado.
  • Aquel que se esconde bien, vive bien.
  • Cada problema que he resuelto se ha convertido en una regla que me ha ayudado a resolver los siguientes problemas.
  • Cada vez que alguien me ha ofendido, trato de elevar mi alma tan alto que el delito no pueda alcanzarme.
  • Con frecuencia una falsa alegría vale más que una tristeza cuya causa es verdadera.
  • Conmigo, todo se convierte en matemáticas.
  • Conquístate a ti mismo en lugar de el mundo.
  • Cuando no está en nuestro poder seguir lo que es cierto, debemos seguir lo que es más probable.
  • Cuando se nos escapa de las manos asirnos a lo que es verdad, debemos buscar refugio en aquello que es probable.
  • Cuando uno emplea demasiado tiempo en viajar, llega a ser finalmente extranjero en su propio país.
  • Cuando vuelvo hacia mí mismo el ojo de mi mente, comprendo que soy una cosa incompleta que depende de otra y la cual aspira sin límites a convertirse un día en una cosa grande.
  • Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro.
  • Deseo vivir en paz y continuar la vida que he iniciado bajo el lema “vivir bien, vivir sin ser visto”.
  • Despréndete de todas las impresiones de los sentidos y de la imaginación, y no te fíes sino de la razón.
  • Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no lo hagan trabajar.
  • Divide cada dificultad en tantas partes como sea factible y necesario para resolverlo.
  • Divide las dificultades que examinas en tantas partes como sea posible para su mejor solución.
  • Dos cosas contribuyen a avanzar: ir más deprisa que los otros, o ir por el buen camino.
  • Dudo, por lo tanto pienso, por lo tanto luego existo.
  • El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior que es la más dulce de todas las pasiones.
  • El buen sentido es lo que mejor repartido está entre todo el mundo, pues cada cual piensa que posee buena provisión de él.
  • El mayor bien que puede existir en un Estado es el de tener verdaderos filósofos.
  • El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país.
  • El sentido común es la cosa más justamente distribuida en el mundo.
  • En cuanto a la lógica, sus silogismos más bien sirven para explicar a otros las cosas ya sabidas, que para aprender.
  • Enmascarado, he de avanzar.
  • Es mejor no partir en una gran búsqueda detrás de la verdad, sólo te hará sentir miserable.
  • Es mi deseo haberlos examinado a todos, incluso a los más supersticiosos y falsos, a fin de reconocer su valor real y evitar ser engañados por ellos.
  • Es prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado una vez.
  • Es suficiente juzgar bien para hacer bien, y juzgar lo mejor posible para obrar también de la mejor manera. Cuando se está seguro de que es así, uno no puede dejar de estar contento.
  • Espero que la posteridad me juzgue amablemente.
  • Este resultado podría haber sido logrado por “Dios” dotando mi intelecto de una percepción clara y distinta de todo lo que jamás deliberaría, o simplemente imprimiendo la siguiente regla tan firmemente sobre mi memoria que nunca podría olvidarla: Nunca debe juzgar nada que no entienda clara y distintivamente.
  • Estoy acostumbrado a dormir y en mis sueños imaginar las mismas cosas que los locos imaginan cuando está despiertos.
  • Estoy de hecho asombrado por lo débil que puede llegar a ser mi mente y lo propensa al error.
  • Hace algunos años me sorprendió el gran número de falsedades que había aceptado como verdaderas en mi infancia y por la naturaleza altamente dudosa de todo el edificio que posteriormente había construido en ellas.
  • La alegría que nace del bien es seria, mientras que la que nace del mal va acompañada de risas y burlas.
  • La dicha ilusoria es más válida que la pena real.
  • La diversidad de nuestras opiniones, por consiguiente, no surge de que algunos estén dotados de una mayor proporción de razón que de otros, sino únicamente de esto, de que dirigimos nuestros pensamientos de diferentes maneras y no fijamos nuestra atención en los mismos objetos.
  • La duda es el origen de la sabiduría.
  • La elocuencia tiene poderes y belleza incomparables.
  • La existencia de Dios debe tenerse en mi espíritu por tan cierta como las verdades de las matemáticas que no contemplan otra cosa que números y figuras.
  • La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres.
  • La filosofía nos enseña a hablar con apariencia de verdad sobre las cosas, y a hacernos admirar por los menos instruidos.
  • La lectura de todos los buenos libros es como una conversación con las mejores mentes de los siglos pasados.
  • La ley, la medicina y las otras ciencias traen honores y riquezas a los que las persiguen.
  • La matemática es la ciencia del orden y la medida, de bellas cadenas de razonamientos, todos sencillos y fáciles.
  • La multitud de leyes frecuentemente presta excusas a los vicios.
  • La primera máxima de todo ciudadano ha de ser la de obedecer las leyes y costumbres de su país, y en todas las demás cosas gobernarse según las opiniones más moderadas y más alejadas del exceso.
  • La primera máxima fue nunca aceptar algo como real hasta haberla conocido de tal forma que no dudara de ella.
  • La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales.
  • La teología nos enseña cómo ir al cielo.
  • La vida estuvo llena de desgracias, muchas de las cuales jamás sucedieron.
  • Las dos operaciones de nuestro entendimiento: intuición y deducción.
  • Las matemáticas tienen procesos muy sutiles que pueden servir tanto para satisfacer la mente inquisitiva como para ayudar a todas las artes y disminuir el trabajo del hombre.
  • Las mentes más grandes son capaces de los mayores vicios, así como de las mayores virtudes.
  • Leer un libro enseña más que hablar con su autor, porque el autor, en el libro, sólo ha puesto sus mejores pensamientos.
  • Lo poco que he aprendido carece de valor, comparado con lo que ignoro y no desespero en aprender.
  • Los libros malos generan malos hábitos, pero los hábitos malos engendran buenos libros.
  • Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros.
  • Los más generosos acostumbran a ser los más humildes.
  • Los números perfectos así como los hombres perfectos, son muy escasos.
  • Los que viajan muy despacio pueden hacer un progreso mucho mayor siempre que se mantengan en el camino recto, comparado con aquellos que, mientras corren, lo abandonan.
  • Los sentidos engañan de vez en cuando, y es prudente no confiar del todo en aquellos que nos han engañado incluso una sola vez.
  • Los viajes sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo es la propia patria se puede vivir de la manera a que uno está acostumbrado.
  • Me di cuenta de que era necesario, una vez en el curso de mi vida, demoler todo por completo y empezar de nuevo desde los cimientos si quería establecer algo en las ciencias que fuera estable y probable que durara.
  • Mi objetivo no es enseñar el método que todo el mundo debería seguir para utilizar bien su razón, sino únicamente mostrar cómo he tratado de utilizar bien la mía.
  • Nada se distribuye de manera más justa que el sentido común: nadie piensa que necesita más de lo que ya tiene.
  • No basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien.
  • No es suficiente tener una buena mente; lo principal es usarla bien.
  • No hay alma, por poco noble que sea, que permanezca tan aferrada a los objetos de los sentidos que, a veces, no se aparte de ellos para desear un bien mayor.
  • No hay nada más antiguo que la verdad.
  • No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.
  • No hay nada tan extraño y tan increíble que no haya sido dicho por un filósofo u otro.
  • No ser útil a nadie equivale a no valer nada.
  • No soy un viento, un fuego, un vapor, una respiración o algo que pueda imaginar.
  • Para mejorar nuestro conocimiento debemos aprender menos y contemplar más.
  • Para poder desarrollar la mente hay que primero renunciar al hecho de entender y entonces comenzar a contemplar.
  • Para saber lo que la gente realmente piensa, presta atención a lo que hacen, en lugar de lo que dicen.
  • Para ser felices, mejor modificar nuestros deseos que la ordenación del mundo.
  • Pero en mi opinión, todas las cosas ocurren matemáticamente.
  • Pero no puedo olvidar que, en otras ocasiones, me ha engañado el sueño con ilusiones similares; y, considerando atentamente estos casos, percibo con tanta claridad que no hay ciertas marcas por las cuales el estado de vigilia pueda distinguirse alguna vez del sueño, que me siento muy asombrado; y con asombro casi me persuado de que ahora estoy soñando.
  • Pero, en mi humilde opinión, todas las cosas en el mundo ocurren matemáticamente.
  • Pienso que ni yo mismo tengo sentido de ser.
  • Pienso, luego existo.
  • Por “Dios” entiendo, una sustancia que es infinita, independiente, supremamente inteligente, supremamente poderosa, y que me creó tanto a mí mismo como a todo lo demás que existe.
  • Por fin voy a dedicarme sinceramente y sin reservas a la demolición general de mis opiniones.
  • Porque la razón… es lo único que nos hace hombres y nos distingue de las bestias, preferiría creer que existe en su totalidad en cada uno de nosotros.
  • Que cualquiera que pueda hacerlo me engañe, nunca lo hará saber que no soy nada, mientras yo continúe creyendo que soy algo.
  • Sería absurdo que nosotros, que somos finitos, tratásemos de determinar las cosas infinitas.
  • Si no está en nuestro poder el discernir las mejores opiniones, debemos seguir las más probables.
  • Si quieres ser un verdadero buscador de la verdad, es necesario que dudes al menos una vez en tu vida, en la medida de lo posible, de todas las cosas.
  • Sigue empujando. Sigue empujando. Cometí todos los errores que podía cometí. Pero seguí empujando.
  • Sigue esforzándote, sólo debes seguir esforzándote. He cometido todos los errores que se podían cometer y sin embargo nunca he dejado de esforzarme.
  • Soy lo que piensa: es decir, lo que duda, afirma, niega, entiende algunas cosas, es ignorante de muchas cosas, está dispuesto, no está dispuesto, y también imagina y tiene percepciones sensoriales.
  • Supongo que al final todas las cosas son una ilusión.
  • Supongo, pues, que todas las cosas que veo son ilusiones; creo que no ha existido nada de todo lo que mi memoria mentirosa me dice. Creo que no tengo sentidos. Creo que el cuerpo, la forma, la extensión, el movimiento y la ubicación son funciones.
  • ¿Qué hay entonces que pueda ser tomado como verdad? Tal vez sólo una cosa, que nada es cierto.
  • Tan ciega es la curiosidad por la que los mortales están poseídos, que a menudo conducen sus mentes a lo largo de rutas inexploradas, sin tener ninguna razón para esperar el éxito, sino simplemente estar dispuesto a arriesgarse en el experimento de encontrar si la verdad que buscan está allí.
  • Todo lo complejo puede dividirse en partes simples.
  • Todos estos atributos son tales que, cuanto más cuidadosamente me concentro en ellos, menos posible parece que podrían haberse originado de mí solo. Por lo tanto, de lo que se ha dicho debe concluirse que Dios necesariamente existe.
  • Un estado es mejor gobernado si tiene pocas leyes y esas leyes son minuciosamente observadas.
  • Un optimista puede ver una luz donde no la hay, pero ¿por qué debe el pesimista correr siempre a apagarla?
  • Viajar es casi igual que hablar con aquellos de otros siglos.
  • Vivir bien es vivir sin ser visto.
  • Vivir sin filosofar es en realidad lo mismo que mantener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos.
  • Y me encontré avergonzado con tantas dudas y errores que me pareció que el esfuerzo por instruirme no tenía más efecto que el creciente descubrimiento de mi propia ignorancia.
  • Y, en fin, de las falsas ciencias pensé que sabía lo suficiente para escapar de ser engañado por las profesiones de un alquimista, las predicciones de un astrólogo, las imposturas de un mago, o por los artificios y la jactancia de cualquiera de los que profesan.
  • Yo sabía que las lenguas que uno aprende son necesarias para entender las obras de los antiguos; y que la delicadeza de la ficción anima la mente, que los hechos famosos de la historia lo ennoblecen y, si se lee con comprensión, ayudan a madurar el juicio.

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