ÂżQUIEN FUE MARIO BENEDETTI?

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El Uruguayo Mario Benedetti fue un escritor, también y periodista integrante de la conocida como generación del 45.

Nombre de Nacimiento:

Mario Benedetti Farrugia

Fecha de Nacimiento:

El 14 de septiembre de 1920

Fecha de Fallecimiento:

El 17 de mayo de 2009 (a los 88 años de edad)

Lugar de Nacimiento:

En Paso de los Toros, Uruguay

Lugar de Fallecimiento:

En Montevideo, Uruguay

LAS MEJORES FRASES

DE MARIO BENEDETTI EN IMÁGENES:

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¿CUALES SON LAS MEJORES CITAS CÉLEBRES DE MARIO BENEDETTI?

  1. “Ida y vuelta” viĂ©ndola en retrospectiva fue una mala obra, tuvo premios y demĂĄs pero yo no estoy conforme con su Ă©xito y, creo que su posiciĂłn polĂ­tica estuvo muy mal planteada.
  2. “Los suicidas son asesinos tĂ­midos” siempre me ha gustado esa frase y siempre la amarĂ©.
  3. A veces me siento infeliz sin un motivo concreto.
  4. AcĂĄ hay tres clases de gente: la que se mata trabajando, las que deberĂ­an trabajar y las que tendrĂ­an que matarse.
  5. Algunas cosas del pasado desaparecieron pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar.
  6. AsĂ­ estamos, cada uno en su orilla, sin odiarnos, sin amarnos, ajenos.
  7. Cada vez que te enamores no expliques a nadie nada, deja que el amor te invada sin entrar en pormenores.
  8. Cinco minutos son suficientes para vivir una vida entera, asĂ­ de relativo es el tiempo.
  9. Contra el optimismo no hay vacunas.
  10. Creo que la vida es un paréntesis entre dos nadas. Soy un ateo. Creo en un dios personal, el cual es la consciencia, y eso a lo que tenemos que rendir cuentas cada día.
  11. Cuando creĂ­amos que tenĂ­amos todas las respuestas de pronto cambiaron todas las preguntas.
  12. Cuando el infierno son los otros, el paraĂ­so no es uno mismo.
  13. Cuando las cosas se pusieron difĂ­ciles en nuestro paĂ­s, afortunadamente la revista cruzĂł las dos fronteras.
  14. Cuando los odios andan suelto, uno ama en defensa propia.
  15. Cuando tengo preocupaciones, miedos o una historia de amor, tengo la suerte de ser capaz de transformarlo en un poema.
  16. De dos peligros debe cuidarse el hombre nuevo: de la derecha cuando es diestra, de la izquierda cuando es siniestra.
  17. De pronto nos sentimos prisioneros de una circunstancia que no buscamos, sino que nos buscĂł.
  18. De todas aquellas manos, la suya era la Ășnica que me transmitĂ­a la vida.
  19. Defender la alegrĂ­a como una trinchera, defenderla del escĂĄndalo y la rutina, de la miseria y los miserables, de las ausencias transitorias y las definitivas.
  20. Después de la alegría viene la soledad, después de la plenitud viene la soledad, después del amor viene la soledad. Ya sé que es una pobre deformación, pero lo cierto es que en ese minuto uno se siente sólo en el mundo, sin asideros, sin pretextos, sin abrazos, sin rencores. Sin las cosas que unen o separan. Y en esa sola manera de estar solo, ni siquiera uno se apiada de uno mismo.
  21. Después de todo, la muerte solo es un síntoma de la vida.
  22. El amor es una palabra, un pedacito de utopĂ­a.
  23. El plan trazado es la absoluta libertad. Conocernos y ver qué pasa, dejar que corra el tiempo y revisar. No hay trabas. No hay compromisos.
  24. El que hace trampa es porque no tiene coraje para ser honesto.
  25. Ella no decĂ­a nada. Le gustaba que Ă©l le dijera cosas, pero ella callaba. Solo sus manos y sus ojos hablaban y eso bastaba.
  26. En ciertos oasis el desierto es sĂłlo un espejismo.
  27. En este mundo tan codificado con internet y otras navegaciones, yo sigo prefiriendo el viejo beso artesanal que desde siempre comunica tanto.
  28. En la vida hay que evitar tres figuras geométricas: los círculos viciosos, los triångulos amorosos y las mentes cuadradas.
  29. En realidad, sĂłlo existe la direcciĂłn que tomamos, lo que puede haber sido ya no vale.
  30. Es casi ley, los amores eternos, son lo mĂĄs breves.
  31. Es claro que lo mejor no es la caricia en sĂ­ misma, sino su continuaciĂłn.
  32. Es curioso cĂłmo a veces se puede llegar a ser tan inocentemente cruel.
  33. Es lindo saber que usted existe.
  34. Esa felicidad con todas sus letras en mayĂșsculas no existe ÂĄAh! Pero si fueran en minĂșsculas serĂ­a tan similar a lo que viene siendo nuestra pre-soledad.
  35. FĂ­jese que cuando sonrĂ­e se le forman unas comillas en cada extremo de su boca. Esa, su boca, es mi cita.
  36. Hay diez centĂ­metros de silencio entre tus manos y mis manos, una frontera de palabras no dichas entre tus labios y mis labios. Y algo que brilla asĂ­ de triste entre tus ojos y mis ojos.
  37. Hay menos tiempo que lugar, no obstante, hay lugares que duran un minuto y para cierto tiempo no ha lugar.
  38. Hay pocas cosas tan ensordecedoras como el silencio.
  39. La incertidumbre es una margarita cuyos pétalos no se terminan jamås de deshojar.
  40. La infancia es a veces un paraĂ­so perdido. Pero otras veces es un infierno de mierda.
  41. La mariposa recordarĂĄ por siempre que fue gusano.
  42. La mejor manera de ser feliz con alguien es aprender a ser feliz solo, así la compañía es una cuestión de elección y no de necesidad.
  43. La muerte se lleva todo lo que no fue, pero nosotros nos quedamos con lo que tuvimos.
  44. La perfecciĂłn es una pulida correcciĂłn de errores.
  45. La realidad es un manojo de problemas sobre los cuales nadie reclama derechos de autor.
  46. La seguridad de saberme capaz para algo mejor, me puso en las manos la postergaciĂłn, que al fin de cuentas es un arma terrible y suicida.
  47. La soledad nunca viene sola, si se mira por sobre el hombro mustio de nuestras soledades, se verĂĄ un largo y compacto imposible; un sencillo respeto por terceros o cuartos; ese percance de ser buena gente.
  48. La verdadera divisiĂłn de las clases sociales habrĂ­a que hacerla teniendo en cuenta la hora en que cada uno se tira de la cama.
  49. La vĂ­spera indeleble es un libro muy malo, yo nunca lo incluyo en el inventario de lo malo que es.
  50. Lo cierto es que yo ignoraba que tenĂ­a en mĂ­ esas reservas de ternura.
  51. Lo nuestro es ese indefinido vĂ­nculo que ahora nos une.
  52. Lo que mĂĄs me gusta de vos es algo que no habrĂĄ tiempo capaz de quitĂĄrtelo.
  53. Lo que me convirtió al anti imperialismo fue mi visita a los Estados Unidos. La discriminación con respecto a negros, puerto riqueños y checanos. Fue algo que me conmovió mucho.
  54. Lo qué uno quiere de verdad, es lo que estå hecho para uno; entonces hay que tomarlo, o intentar. En eso se te puede ir la vida, pero es una vida mucho mejor.
  55. Los odios vivifican y estimulan solo si es uno quien los gobierna; destruyen y desajustan cuando son ellos los que dominan.
  56. Los pintores que nunca me gustaron en las reproducciones me gustaban en los cuadros originales. Las visitas a los museos fue una de las cosas que mĂĄs me importĂł en mis viajes.
  57. Los sentimientos son inocentes como las armas blancas.
  58. MĂĄs que besarla, mĂĄs que acostarnos juntos, mĂĄs que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor.
  59. Mås que sus ojos, su mirada. Miraba como queriendo decir algo y no diciéndolo.
  60. Me explicaron que era una cordial invitaciĂłn a que me fuera de inmediato.
  61. Me gusta el viento, no sé por qué, pero cuando camino contra el viento parece que me borra cosas. Quiero decir: cosas que quiero borrar.
  62. Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que sale del corazĂłn.
  63. Me gustarĂ­a mirar todo de lejos pero contigo.
  64. MelancolĂ­a: manera romĂĄntica de estar triste.
  65. Mi padre y mi madre, aunque nunca se divorciaron, siempre se llevaron muy mal; para un niño siempre es algo traumatizante, mi forma de escribir mucho tiene que ver con eso.
  66. Nacemos tristes y morimos tristes pero en el entretiempo amamos cuerpos cuya triste belleza es un milagro.
  67. Necesito no caer en el remoto riesgo de necesitarte.
  68. No hay que prometer nada porque las promesas son horribles ataduras, y cuando uno se siente amarrado, tiende a liberarse, eso es fatal.
  69. No me tientes, que si nos tentamos no nos podremos olvidar.
  70. No sé por qué, pero hoy me ha dado por extrañarte, por echar de menos tu presencia. Alguien me dijo que el olvido estå lleno de memoria.
  71. No sé tu nombre, sólo sé la mirada con que me lo dices.
  72. No solo intervienen los condicionantes de la infancia sino la moral pĂșblica como paĂ­s, nos hizo esclavos de las apariencias.
  73. No vayas a creer lo que te cuentan del mundo, ya te dije que el mundo es incontable.
  74. Nunca pensé que en la felicidad hubiera tanta tristeza.
  75. Ojalå que la espera no desgaste mis sueños.
  76. Pedir perdĂłn es humillante y no arregla nada. La soluciĂłn no es pedir perdĂłn, sino evitar los estallidos que hacen obligatorias las excusas.
  77. Porque tĂș siempre existes dondequiera, pero existes mejor donde te quiero.
  78. Posiblemente me quisiera, vaya uno a saberlo, pero lo cierto es que tenĂ­a una habilidad especial para herirme.
  79. Puedes venir a reclamarte como eras. Aunque ya no seas tĂș.
  80. Que alguien te haga sentir cosas sin ponerte un dedo encima, eso es admirable.
  81. Que el mundo y yo te queremos de veras, pero yo siempre un poquito mĂĄs que el mundo.
  82. Que te quede bien claro. Donde acaba tu boca, ahĂ­ empieza la mĂ­a.
  83. Querido, nuestro matrimonio no ha sido un fracaso, sino algo mucho mĂĄs horrible: un Ă©xito malgastado.
  84. Quién lo diría, los débiles de veras nunca se rinden.
  85. QuizĂĄ eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra mĂĄs apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.
  86. Se despidieron y en el adiĂłs ya estaba la bienvenida.
  87. Se oyen pasos de alguien que no llegan nunca.
  88. Sé que voy a quererte sin preguntas, sé que voy a quererte sin respuestas.
  89. Si alguna vez me suicido, serĂĄ en domingo. Es el dĂ­a mĂĄs desalentador, el mĂĄs insulso.
  90. Si el corazón se cansa de ver, ¿Para qué sirve?
  91. Si habito en tu memoria no estaré solo.
  92. Si uno conociera lo que tiene con tanta claridad como conoce lo que le falta.
  93. Siempre ando de mal genio. Yo qué sé. Como si me sintiera incómodo conmigo mismo.
  94. Sin embargo todavĂ­a dudo de esta buena suerte, porque el cielo de tenerte me parece fantasĂ­a.
  95. Somos tristeza, por eso la alegría es una hazaña.
  96. Sus labios eran una caricia necesaria, cĂłmo podĂ­a haber vivido hasta ahora sin ellos.
  97. Suspiros de esperanzas ya perdidas.
  98. También siento un leve resquemor frente a lo cursi, y a mí lo cursi me parece justamente eso: andar siempre con el corazón en la mano.
  99. Te espero cuando la noche se haga dĂ­a, ‹suspiros de esperanzas ya perdidas. No creo que vengas, lo sĂ©.
  100. Te espero cuando miremos al cielo de noche: tĂș allĂĄ, yo aquĂ­.
  101. Te he dejado pensando en muchas cosas, pero ojalĂĄ pienses un poco en mĂ­.
  102. Tengo la horrible sensaciĂłn de que pasa el tiempo y no hago nada y nada acontece, y nada me conmueve hasta la raĂ­z.
  103. Tengo la teorĂ­a de que cuando uno llora, nunca llora por lo que llora, sino por toas las cosas por las que no llorĂł en su debido momento.
  104. Todas las noches me torturo pensando en ti.
  105. Todos necesitamos alguna vez un cĂłmplice, alguien que nos ayude a usar el corazĂłn.
  106. Todos queremos lo que no se puede, somos fanĂĄticos de lo prohibido.
  107. Tus ojos son mi conjuro contra la mala jornada.
  108. Un abogado con cartera puede robar mĂĄs que mil hombres armados.
  109. Un pesimista es solo un optimista bien informado.
  110. Un rĂ­o de tristeza circula por mis venas, pero me he olvidado de llorar.
  111. Una confesiĂłn: la soledad ha dejado de herirme.
  112. Una de las cosas mĂĄs agradables de la vida: ver cĂłmo se filtra el sol entre las hojas.
  113. Usted no sabe cĂłmo yo valoro su sencillo coraje de quererme.
  114. Usted tiene todas las condiciones para concurrir a mi felicidad, pero yo tengo muy pocas para concurrir la suya.
  115. Y aunque no siempre he entendido‹ mis culpas y mis fracasos, en cambio sĂ© que en tus brazos el mundo tiene sentido.
  116. Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.
  117. Ya casi es hora de que empiece a dedicarte mi insomnio.
  118. Yo amo, tĂș amas, el ama, nosotros amamos, vosotros amĂĄis, ellos aman. OjalĂĄ no fuese conjugaciĂłn sino realidad.
  119. Yo no sé si dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda.
  120. Yo quisiera ser yo, pero un poco mejor.

11 de marzo de 2019

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