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FRASES CELEBRES DE PÍO BAROJA:

Que vas a encontrar aqui:

¿QUIEN FUE PÍO BAROJA

Es escritor español nacido en San Sebastian. Miembro de la llamada Generación del 98.

Doctorado en medicina, terminĂł abandonando dicha profesiĂłn en favor de la literatura.

Realizó principalmente novela, aunque también escribió obras de teatro.

Nombre de Nacimiento:

PĂ­o Baroja y Nessi

Fecha de Nacimiento:

El 28 de diciembre de 1872

Fecha de Fallecimiento:

El 30 de octubre de 1956 (a los 83 años de edad)

Lugar de Nacimiento:

En San Sebastiån, España

Lugar de Fallecimiento:

En Madrid, España

LAS MEJORES FRASES

DE PÍO BAROJA EN IMÁGENES:

BIOGRAFÍA:

Te dejo el enlace a la biografĂ­a de PĂ­o Baroja en la wikipedia.

¿LAS MEJORES CITAS CÉLEBRES DE PÍO BAROJA?:

  1. ÂĄEmancĂ­pese usted de la vida mediocre!
  2. ÂĄQue admirable maquinaria! Desde el primero hasta el Ășltimo de aquellos leguleyos, togados y sin togar, sabĂ­an explotar al humilde, al pobre de espĂ­ritu, proteger los sagrados intereses de la sociedad haciendo que el fiel de la balanza se inclinara siempre por el lado de las monedas.
  3. ¿Era un sentimiento malvado de contraste? ¿El sentirse sano y fuerte cerca del impedido y del débil?
  4. A mĂ­ me parece lĂłgica la intransigencia tratĂĄndose de ideas esenciales.
  5. A un lado, sentado también en el suelo, había; un chiquillo astroso,
  6. A una colectividad se le engaña siempre mejor que a un hombre solo.
  7. Arte: el espĂ­ritu de las cosas reflejado en el espĂ­ritu del hombre.
  8. AsĂ­ como la desgracia hace discurrir mĂĄs, la felicidad quita todo deseo de anĂĄlisis; por eso es doblemente deseable.
  9. Aunque tengamos la evidencia de que hemos de vivir constantemente en la oscuridad y en las tinieblas, sin objeto y sin fin, hay que tener esperanza.
  10. Buscar la unanimidad por la violencia es labor baldĂ­a.
  11. Casi todos ellos, si se terciaba, robaban lo que podían; todos presentaban el mismo aspecto de miseria y de consunción. Todos sentían una rabia constante, que se manifestaba en imprecaciones furiosas y en blasfemias. 
  12. Colgado del cuello llevaba un bote para coger colillas.
  13. Cuando el hombre se mira mucho a sĂ­ mismo, llega a no saber cuĂĄl es su cara y cuĂĄl su careta.
  14. Cuando uno se hace viejo, gusta mĂĄs releer que leer.
  15. De cuando en cuando, como un suave rayo de sol en la umbría, penetraba en el alma de aquellos hombres entontecidos y bestiales, de aquellas mujeres agriadas por la vida åspera y sin consuelo ni ilusión, un sentimiento romåntico, de desinterés, de ternura, que les hacía vivir humanamente; y cuando pasaba la racha de sentimentalismo, volvían otra vez a su inercia moral, resignada y pasiva.
  16. Dejemos las conclusiones para los idiotas.
  17. Después de Kant el mundo es ciego; ya no puede haber ni libertad ni justicia, sino fuerzas que obran por un principio de causalidad en los dominios del espacio y del tiempo.
  18. Después, al caer de la tarde, el aire y la tierra quedaban grises, polvorientos; a lo lejos, cortando el horizonte, ondulaba la línea del campo årido, línea ingenua, formada por la enarcadura suave de las lomas; línea como la de los paisajes dibujados por los chicos, con sus casas aisladas y sus chimeneas humeantes. 
  19. El árbol de la ciencia” es, entre las novelas de carácter filosófico, la mejor
  20. El carlismo se cura leyendo y el nacionalismo, viajando.
  21. El cemento armado es una musa honesta y Ăștil, y quizĂĄs, en manos de un arquitecto genial, serĂ­a admirable; pero cuando se desmanda y se siente atrevida, como una cocinera lanzada a cupletista, hace tales horrores, que habrĂ­a que sujetarla y llevarla a la cĂĄrcel.
  22. El contagio de los prejuicios hace creer muchas veces en la dificultad de las cosas que no tienen nada de difĂ­ciles.
  23. El ejército no debe ser mås que el brazo de la nación, nunca la cabeza.
  24. El ejército no debe ser mås que el brazo de la nación, nunca la cabeza.
  25. El hombre poetiza todo lo lejano.
  26. El judĂ­o cree que estĂĄ destinada para Ă©l la soberanĂ­a de los pueblos. Tiene una gran idea de su superioridad, un profundo desprecio por los demĂĄs y es hombre de pocos escrĂșpulos.
  27. El mérito para los snobs es hacer siempre descubrimientos. Así han llegado al dadaísmo, al cubismo y a otras estupideces semejantes.
  28. El mundo, para nosotros, es representaciĂłn, como decĂ­a Schopenhauer; no es una realidad absoluta, sino un reflejo de ideas esenciales.
  29. El niño rĂ­e por alegrĂ­a; es el primer escalĂłn. El humorismo rĂ­e con tristeza; es el Ășltimo escalĂłn. Aurora y crepĂșsculo.
  30. El pragmatismo nacional cumple su misiĂłn mientras deja paso libre a la realidad; pero si se cierra este paso, entonces la normalidad de un pueblo se altera, la atmĂłsfera se enrarece, las ideas y los hechos toman perspectivas falsas.
  31. El psicoanĂĄlisis es el cubismo de la medicina.
  32. El pĂșblico cree con la mayor facilidad las mĂĄs grandes necedades.
  33. El que ama la contradicciĂłn y la vervosidad, es incapaz de aprender nada que sea serio.
  34. El Saber
 ÂżHay placer mĂĄs grande que Ă©ste? La antigua filosofĂ­a nos daba la magnĂ­fica fachada de un palacio; detrĂĄs de aquella magnificencia no habĂ­a salas esplĂ©ndidas, ni lugares de delicias, sino mazmorras oscuras. 
  35. El territorio nacional se divide en dos campos enemigos irreconciliables, sin que sirvan para aplacarlos y llevarlos a un ambiente de tolerancia las voces de algunas personas sensatas.
  36. El universo no tiene comienzo en el tiempo ni lĂ­mite en el espacio; todo estĂĄ sometido al encadenamiento de causas y efectos.
  37. El verano fue sofocante; por las noches, Montaner, después de cenar, iba a casa de Hurtado, y ambos paseaban por la Castellana y por el Prado, que por entonces tomaba el caråcter de un paseo provinciano aburrido, polvoriento y långuido. 
  38. En España siempre ha pasado lo mismo: el reaccionario lo ha sido de verdad, el liberal ha sido muchas veces de pacotilla.
  39. En la vejez no se hace mĂĄs que repetirse.
  40. En las esferas donde germinan las ideas nuevas no hay que esperar encontrarse con hombres de gravedad y de peso; en los nuevos caminos es mĂĄs fĂĄcil toparse entre locos, perdidos y granujas, con algĂșn santo o con algĂșn hĂ©roe.
  41. En las sociedades anémicas, débiles, no se vive con la realidad; se puede poner la mano en todo menos en los símbolos y en las formas.
  42. En mi novela “El árbol de la ciencia” he pintado una contrafigura mía, dejando la parte psicológica y cambiando el medio ambiente del protagonista, la familia y alguna otra cosa. 
  43. En nuestro tiempo, entre comunistas y fascistas, hay una gran sinpatĂ­a por los burĂłcratas y un fondo de animosidad contra los que no lo son.
  44. Enorme. Kant prueba que son indemostrables los dos postulados mĂĄs trascendentales de las religiones y de los sistemas filosĂłficos: Dios y la libertad. Y lo terrible es que prueba que son indemostrables a pesar suyo.
  45. Entre la fuerza de la vida y el cosmos hay un infinito de funciones distintas: sumas, restas, multiplicaciones, de todo, y que ademås es muy posible que existan otras funciones que no tengan expresión matemåtica.
  46. Eran las de los noctĂĄmbulos y las de los trabajadores vidas paralelas que no llegaban ni un momento a encontrarse.
  47. Es que la verdad no se puede exagerar. En la verdad no puede haber matices. En la semi-verdad o en la mentira, muchos.
  48. Es que la verdad, si existe, no se puede exagerar. En la verdad no puede haber matices. En la semiverdad o en la mentira, muchĂ­simos.
  49. Es un animal de cresta colorada que habita el monte y de vez en cuando baja al llano al grito de ÂĄrediĂłs! atacando al hombre.
  50. Estaba convencido de que no había hipnótico como el vino, y que a su lado el sulfonal y el cloral eran verdaderas filfas. 
  51. Estos vaivenes en las ideas, esta falta de plan y de freno, le llevaban a AndrĂ©s al mayor desconcierto, a una sobreexcitaciĂłn cerebral continua e inĂștil. 
  52. Europa acaba en los Pirineos.
  53. Hay que dar al cuerpo lo que es del cuerpo, y al alma lo que es del alma.
  54. Hay que reĂ­rse cuando dicen que la ciencia fracasa. TonterĂ­a: Lo que fracasa es la mentira; la ciencia marcha adelante.
  55. Hemos descompuesto al hombre, al conjunto de mentiras y verdades que antes era el hombre y no sabemos recomponerlo. Nos falta el cemento de la fe divina o de la fe humana, para hacer con estos cascotes una cosa que parezca una estatua.
  56. Hemos llegado a querernos de verdad —decĂ­a AndrĂ©s—, porque no tenĂ­amos interĂ©s en mentir.
  57. horriblemente feo y chato, con un ojo nublado, los pies desnudos y un chaquetĂłn roto, por cuyos agujeros se veĂ­a la piel negra, curtida por el sol y la intemperie.
  58. Kant vio que todas las maravillas descritas por los filĂłsofos eran fantasĂ­as, espejismos; vio que las galerĂ­as magnĂ­ficas no llevaban a ninguna parte.
  59. La burocracia en los paĂ­ses latinos parece que se ha establecido para vejar al pĂșblico.
  60. La claridad en la ciencia es necesaria; pero en la literatura, no. 
  61. La crueldad, como la estupidez, cuanto mĂĄs adornadas son mĂĄs detestables.
  62. La diferencia entre la moral y la polÏtica es ésta: que para la moral el hombre es un fin y para la polÏtica un medio. 
  63. La falsedad y el disimulo son Ăștiles dentro de la vida social.
  64. La gente goza de tan poca fantasía que tiene que recoger con ansia unos de otros esos pequeños adornos de la conversación. Son como traperos o colilleros de frases hechas.
  65. La historia es siempre una fantasĂ­a sin base cientĂ­fica, y cuando se pretende levantar un tinglado invulnerable y colocar sobre Ă©l una consecuencia, se corre el peligro de que un dato cambie y se venga abajo toda la armazĂłn histĂłrica.
  66. La inmoralidad dominaba dentro del vetusto edificio. Desde los administradores de la DiputaciĂłn Provincial hasta una sociedad de internos que vendĂ­a la quinina del hospital en las boticas de la calle de Atocha, habĂ­a seguramente todas las formas de la filtraciĂłn.
  67. La ley es inexorable, como los perros: no ladra mĂĄs que al que va mal vestido.
  68. La literatura no puede reflejar todo lo negro de la vida. La razĂłn principal es que la literatura escoge y la vida no.
  69. la mitad de su dicha.
  70. La moral nunca puede ser polÏtica, y,  la polÏtica que es moral deja de ser polÏtica.
  71. La muerte es alguien que se retira de sĂ­ mismo y vuelve a nosotros.
  72. La mujer es casi siempre realista, optimista y social; lo que hacen los demĂĄs tiene siempre mucha fuerza para ella, y el camino solitario del inadaptado no le seduce.
  73. La mĂșsica es un arte que estĂĄ fuera de los lĂ­mites de la razĂłn, lo mismo puede decirse que estĂĄ por debajo como que se encuentra por encima de ella.
  74. La revoluciĂłn es una Ă©poca para histriones. Todos los gritos sirven, todas las necedades tienen valor, todos los pedantes alcanzan un pedestal.
  75. La venalidad de los polĂ­ticos, la fragilidad de las mujeres, todo lo que significara claudicaciĂłn, le gustaba; que una cĂłmica, por hacer un papel importante, se entendĂ­a con un empresario viejo y repulsivo; que una mujer, al parecer honrada, iba a una casa de citas, le encantaba.
  76. La verdad es que, con el progreso, se priva al hombre libre de los grandes encantos y emociones de ser perseguido.
  77. La vida de sacrificios es mĂĄs agradable casi siempre que la de amarguras.
  78. Larra dijo: Bienaventurados los que no hablan, porque ellos se entienden.
  79. Las acciones mĂĄs trascendentales de nuestra vida las ejecutamos en plena inconsciencia, casi como sonĂĄmbulos.
  80. Las costumbres de Alcolea eran españolas puras, es decir, de un absurdo completo.
  81. Las ideas no tienen importancia alguna. Las ideas son el uniforme vistoso que se les pone a los sentimientos y a los instintos. 
  82. Los aficionados a la mĂșsica son, en su mayorĂ­a, gente un poco vil, amargados y sometidos.
  83. Los estudiantes de las postrimerías del siglo XIX venían a la corte con el espíritu de un estudiante del siglo XVII15, con la ilusión de imitar, dentro de lo posible, a Don Juan Tenorio y de vivir.
  84. Los libros que nos hagan felices podrĂ­amos escribirlos nosotros mismos, si no nos quedara otro remedio.
  85. Me asombra, me parece lo mismo que si viéramos un gigante que marchara al parecer con un fin y alguien descubriera que no tenía ojos. 
  86. Me pareciĂł tan bonita que no podĂ­a recordar luego cĂłmo era.
  87. Mi ideal es ya fundar la RepĂșblica del Bidasoa con este lema: Sin moscas, sin frailes y sin carabineros. 
  88. Mucha gente piensa, o por lo menos siente, que el que no tiene sus håbitos y sus entusiasmos es un enemigo. 
  89. Muchas gente piensa, o por lo menos siente, que el que no tiene sus hĂĄbitos y sus entusiasmos es un enemigo.
  90. Nada hay imposible para una voluntad enérgica.
  91. Necesitamos libros que nos hagan sentirnos desterrados a los bosques mås remotos, lejos de toda presencia humana, algo semejante al suicidio. 
  92. No ha salido en España un hombre que valga la pena. ¥Qué vulgaridad, qué pobreza!
  93. No hay mĂĄs muertos que los llevados por los vivos.
  94. No me asombra que haya gente con memoria, por grande y portentosa que sea, ni que haya calculadores; lo que mĂĄs me asombra es la bondad, y esto lo digo sin el menor asomo de hipocresĂ­a.
  95. No se mordía la lengua para hablar. Decía habitualmente horrores. No había en ella dique para su desenfreno espiritual, y cuando llegaba a lo mås escabroso, una expresión de cinismo brillaba en sus ojos. 
  96. Nos miramos todos con el odio característico con que nos miramos los españoles.
  97. otro se hiela y que mientras Ă©l come otro se muere de hambre, le quita usted
  98. Para los unos, el placer, el vicio, y la noche; para los otros, el trabajo, la fatiga, el sol. Y pensaba también que él debía de ser de éstos, de los que trabajan al sol, no de los que buscan el placer en la sombra.
  99. Para mí es un consuelo pensar que así como nuestra retina produce los colores, nuestro cerebro produce las ideas de tiempo, de espacio y de causalidad. 
  100. Para mĂ­ un polĂ­tico es un retĂłrico a quien no hay que tener en cuenta y el Gobierno que no haga nada es el mejor.
  101. Pero la vida es estĂșpida, sin emociones, sin accidentes, al menos aquĂ­, y creo que en todas partes, y el pensamiento se llena de terrores como compensaciĂłn a la esterilidad emocional de la existencia.
  102. Pienso que sĂłlo debemos leer libros de los que muerden y pinchan.
  103. Por dentro, aquel buen señor de las melenas, con su mirada de åguila y su diletantismo artístico, científico y literario; pintor en sus ratos de ocio violinista y compositor y genio por los cuatro costados, era un mixtificador .
  104. Porque en todo eso que dice usted hay una porciĂłn de sofismas y de falsedades. Primeramente hay muchas mĂĄs funciones matemĂĄticas que sumar, restar, multiplicar y dividir.
  105. Que aquel que viene allĂĄ es de esos enemigos mĂ­os que le hablan a ella mal de mĂ­. Viene espiĂĄndome.
  106. Que el espacio y el tiempo no significan nada, por lo menos que la idea que tenemos de ellos puede no existir fuera de nosotros, me tranquilizĂł.
  107. Que el parlamentarismo no es fecundo. Es imposible. El parlamentarismo es una hoguera que lo consume todo a su lado; la dictadura puede ser la salvaciĂłn.
  108. Realmente la chica era simpåtica y graciosa. Tenía los ojos desnivelados, uno mås alto que otro, y al reír los entornaba hasta convertirlos en dos rayitas. 
  109. Realmente, no sé si con justicia o no, a mí no me admira el ingenio, porque se ve que hay muchos hombres ingeniosos en el mundo. 
  110. Se acabĂł la comedia, pero definitivamente. Podemos suponer que un tiempo y un espacio sigan para los demĂĄs.
  111. Ser inteligente constituía una desgracia, y sólo la felicidad podía venir de la inconsciencia y de la locura. 
  112. SerĂ­a el barro negro de las Injurias y de las Cambroneras, que ahogarĂ­a a los ricos, la venganza justa contra las clases directoras, que hacĂ­an del Estado una policĂ­a para salvar sus intereses, obtenidos por el robo y la explotaciĂłn, que hacĂ­an del Estado un medio de calmar a tiros el hambre de los desesperados.
  113. Si alguna vez descubre usted alguna ley, sea usted prudente y no trate de aplicarla. Ha descubierto la ley…, es bastante. Porque si esta ley es física y trata de aplicarla en una máquina, tropezará con la materia bruta; y si es una ley social, tropezará con la brutalidad de los hombres.
  114. Si el libro que estamos leyendo no nos obliga a despertarnos como un puñetazo en la cara, ¿para qué molestarnos en leerlo? 
  115. Si la vida fuera tan fuerte que le arrastrara a uno, el pensar serĂ­a una maravilla, algo como para el caminante detenerse y sentarse a la sombra de un ĂĄrbol, algo como penetrar en un oasis de paz.
  116. Si le quita usted al rico la satisfacciĂłn de saber que mientras Ă©l duerme
  117. Si quieres hacer algo en la vida, no creas en la palabra imposible.
  118. Siempre es simpĂĄtico el que triunfa.
  119. Sin duda, el velo que la naturaleza y el pudor han puesto sobre todos los motivos de la vida sexual, se habĂ­a desgarrado demasiado pronto para ella.
  120. SĂłlo algunas arboledas verdes manchaban a trechos la llanura amarilla, tostada por el sol y bajo el cielo pĂĄlido, blanquecino, turbio por los vapores del calor; ni un grito, ni un leve ruido hendĂ­a el aire.
  121. Solo los tontos tienen muchas amistades. El mayor nĂșmero de amigos marca el grado mĂĄximo en el dinamĂłmetro de la estupidez.
  122. Somos grandes constructores de ilusiones, hasta que hacemos lo posible por destruirlas.
  123. Son los inocentes y no los sabios los que resuelven las cuestiones difĂ­ciles.
  124. Soy un fauno reumĂĄtico que ha leido un poco a Kant.
  125. Todo estĂĄ bien si parece bien.
  126. Todo lo que fuera deforme en un sentido humano la regocijaba. 
  127. Todos los pueblos tienen, sin duda, una serie de fĂłrmulas prĂĄcticas para la vida, consecuencia de la raza, de lahistoria, del ambiente fĂ­sico y moral. Tales fĂłrmulas, tal especial manera de ver, constituye un pragmatismo Ăștil,
  128. TransparentĂĄbase, al anochecer, la niebla, y el horizonte se alargaba hasta verse muy a lo lejos vagas siluetas de montañas no entrevistas de dĂ­a, sobre el fondo rojo del crepĂșsculo.
  129. Triste paĂ­s en donde todos los hombres son graves y todas las mujeres displicentes, en donde en la mirada de un hombre que pasa vemos la mirada de un enemigo.
  130. Un hombre: un milĂ­metro por encima del mono cuando no un centĂ­metro por debajo del cerdo.
  131. Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros. Eso es lo que creo.
  132. Un paraíso conseguido sin esfuerzo no entusiasma al creyente; la mitad por lo menos del mérito de la gloria estå en su dificultad.
  133. Un pueblo sin moscas quiere decir que es un pueblo limpio: un pueblo sin frailes revela que tiene buen sentido, y un pueblo sin carabineros indica que su estado no tiene fuerza; cosas todas que me parecen excelentes.
  134. Una costumbre indica mucho mĂĄs el carĂĄcter de un pueblo que una idea.
  135. Una novela larga serĂĄ siempre una sucesiĂłn de novelas cortas.
  136. Uno tiene la angustia, la desesperaciĂłn de no saber quĂ© hacer con la vida, de no tener un plan, de encontrarse perdido, sin brĂșjula, sin luz a donde dirigirse. ÂżQuĂ© se hace con la vida? 
  137. Ver con claridad es filosofía. Ver claro en el misterio es literatura. Eso hicieron Shakespeare, Cervantes, Dickens, Dostoiewski
 
  138. Vivían como hundidos en las sombras de un sueño profundo, sin formarse idea clara de su vida, sin aspiraciones, ni planes, ni proyectos, ni nada.
  139. Y pensar que algunos se asombran de que hayamos perdido las colonias! Lo que a mĂ­ me asombra es cĂłmo no hayamos perdido, con esta burocracia, hasta los pantalones.
  140. Ya casi no hay hombres buenos ni malos, ni traidores por vocación, ni envenenadores por capricho. 
  141. Ya no hay causa primera; la idea de causa primera, como ha dicho Schopenhauer, es la idea de un trozo de madera hecho de hierro.
  142. Yo creo que la gente, cuando es inteligente y completamente normal, no debe pretender el ser rara y extraña, porque llega al absurdo inventado.
  143. Yo creo que para ser escritor basta con tener algo que decir en frases propias o ajenas.
  144. Yo esta condición (falsedad) no la he tenido, y creo que el no tenerla me ha perjudicado mås que otra cosa. También me ha perjudicado un poco, al tratar con propios y extraños, el no tener solemnidad.
  145. Yo suplico a los que estån al lado de ese asno que rebuzna con tal perfección que se alejen de él, porque sus coces deben ser mortales de necesidad. 

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Ultima actualizaciĂłn: 26 de marzo de 2019

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Autores Siglo XIX Las 146 mejores frases de PĂ­o Baroja